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Todo
directivo que haya logrado instaurar en su equipo una dinámica
de desarrollo, de cooperación, de confianza, corre el riesgo de
preguntarse: ¿podríamos progresar aún más?, lo que implica
una invitación a crear un equipo de alto rendimiento. Este
equipo se caracteriza por el hecho de que la identidad de cada
participante, como la del propio equipo, se define con relación
a la visión compartida, lo que se puede llamar también el
sentido (significación y dirección). No se trata solamente de
objetivos operativos, si no también de valores, de
comportamientos..... Habiendo integrado ya su competencia técnica
y su capacidad de escucharse mutuamente, los miembros de un
equipo se centran en la elaboración de esta visión compartida
y el reajuste continuo del papel de cada uno y del equipo a esta
propia visión, constantemente reactualizada en función de la
evolución de la realidad circundante. Programa atrayente a la
par que ambicioso, que puede hacer soñar en responsabilidades y
liderazgo asumidos por todos, decisiones tomadas por consenso,
conflictos regulados a medida que se presentan. Pero también
programa que necesita, por parte de los interesados,
autoelaboración, dedicación personal y total aceptación de
los demás.
Aparte de estas primeras consideraciones, hay
otras cosas que se plantean, como por ejemplo, si el desarrollo
de las personas y de los equipos en el contexto actual se puede
considerar infinito. ¿Podemos imaginar que un equipo aglutinado
en torno a un objetivo operativo alcanzado con entusiasmo,
perdure e incluso desarrolle con armonía y confianza nuevos
proyectos, que al mismo tiempo sean concretos tengan una
finalidad explícita en el progreso permanente del equipo así
como de cada uno de los componentes del mismo, hacia un destino
compartido?, ¿Sería posible en la actualidad que los
responsables dieran a sus equipos un sentido que trascendiera la
realidad económica? ¿Es posible que los individuos se olviden
de sí mismos en aras de un éxito colectivo?
Este artículo no pretende contestar todas estas preguntas, sino
más bien proporcionar algunas líneas de reflexión, partiendo
por examinar aquellas cuestiones previas necesarias para que
exista un equipo de alto rendimiento.
Aspectos previos para el surgimiento de un equipo de alto
rendimiento.
Este tipo de equipo encuentra su materialización en su
capacidad para compartir el liderazgo, lo que exige de sus
miembros haber desarrollado competencias individuales y
colectivas y el aprovechamiento de la situación propicia.
Competencias Individuales
Éstas se encuentran ligadas a cuatro exigencias:
-
Haber integrado la competencia técnica
de cada uno, esto es saber describir con exactitud el oficio
y las oportunidades profesionales de los demás miembros del
equipo.
-
Haber desarrollado la capacidad de
escucha y estar atento a lo que dice el otro. Ser consciente
del eco que determinada intervención puede suscitar en uno.
-
Integrar en la propia identidad, la
especificidad del otro. Por ejemplo, como responsable de métodos,
haber asimilado las dificultades del responsable de
marketing y poder anticiparlas en las propuestas que formula
el servicio de métodos.
-
Estar dispuesto como responsable a
convertirse en un verdadero líder.
Competencias Colectivas
Se las puede describir de la siguiente manera:
-
Los miembros del equipo poseen las
competencias para adoptar una perspectiva de conjunto de los
problemas.
-
Están dispuestos a aceptar la
responsabilidad del conjunto.
-
Son capaces de trabajar en equipo.
-
Están dispuestos a asumir conflictos
productivos.
Por otra parte, la situación propicia para
el nacimiento de un equipo de alto rendimiento es aquella que se
presta a compartir el liderazgo. En esta perspectiva:
-
Los objetivos se encuentran identificados
y son compartidos.
-
Las necesidades de coordinación son
elevadas.
-
El entorno evoluciona rápidamente.
-
Los miembros del equipo poseen
habilidades no controladas por el líder.
Cómo se reconoce un equipo de alto
rendimiento.
Fuera de estos signos externos - el clima de las relaciones o la
organización geográfica pueden ayudarnos también a
identificarlos - un equipo de alto rendimiento se caracteriza
por el comportamiento de sus miembros en tres terrenos; el modo
de decisión, la comunicación y la regulación.
EL MODO DE DECISIÓN
Las formas en que un equipo puede realizar una elección varia
entre:
-
La decisión por el líder del equipo.
-
La decisión delegada al experto del ámbito
concreto en el que se debe tomar.
-
La decisión previa consulta selectiva.
-
La decisión confiada al conjunto del
equipo.
Para cualquier tipo o modo de decisión
elegido, los miembros del equipo de alto rendimiento aceptan y
aplican esta decisión. La influencia no es tanto cuestión del
responsable o de algunos miembros expertos, sino que se halla
compartida. También es responsabilidad de cada uno influir
sobre los demás, en el sentido de desarrollar colectivamente
las competencias y de lograr una mayor eficacia en la ejecución
del proyecto, de lo que se deduce que debe existir un clima que
excluya la competencia entre las personas.
LA COMUNICACIÓN
La apertura hacia sí mismo y los demás, así como la
sinceridad, son el motor de la comunicación. En el contexto que
nos ocupa se podrán constatar los siguientes comportamientos:
Cada uno puede aceptar que los demás lo contradigan, en caso de
errores de juicio, de subestimación o de sobrestimación de los
hechos. Los miembros del equipo de alto rendimiento son, en
efecto, conscientes de sus lagunas o debilidades y por lo tanto
tienden a prescindir de cualquier tipo de prepotencia.
Por otra parte, todos son animados a clarificar los mensajes
ambiguos, para evitar en nacimiento de rencores, de rumores o
conflictos.
Los miembros del equipo aceptan confrontar sus opiniones y que
las mismas sean confrontadas, asi como los mensajes no verbales
transmitidos en los intercambios.
LA REGULACIÓN
Se trata de un elemento plenamente presente en el quehacer
cotidiano. Los miembros del equipo de alto rendimiento dedican
tanto tiempo y energía a la regulación, como a la producción
de ideas o de resultados concretos. Aparte de la importancia
asignada a los intercambios formales e informales, hay dos
reglas implícitas que sustentan la actividad de la regulación:
De esta manera se podrán identificar en los
equipos una forma de actuar en los conflictos, específica y
articulada en torno a hechos concretos como:
-
Hacer expresar el punto de vista de cada
uno sobre una situación conflictiva.
-
Utilizar el humor para apaciguar las
tensiones.
-
Atenerse a los hechos y comportamientos
observados.
-
Evitar la toma de poder, buscar el
consenso, pero también aceptar que en caso de bloqueo sea
el líder quién decida.
Cuadro de grados de madurez: de la colección
de Individuos al equipo de alto rendimiento.
|
Criterios |
Colección de
individuos |
Grupo |
Equipo |
Equipo de alto
rendimiento |
|
Razón de ser |
Producción individual |
Intercambio de conocimientos. |
Proyecto |
Puesta en adecuación de la visión y del día a día |
|
Relaciones |
Individualistas:
"cada uno
para sí mismo"
|
Prioritarias:
"hacer
cosas juntos, estar en grupo"
|
Utilitarias:
Cada uno se
compromete en una misión común, las relaciones derivan
de ellas
|
Abiertas:
Corresponsabilidad,
solidaridad, apoyo
|
|
Riesgos ligados a las relaciones |
Puerta abierta a la competencia |
Simbiosis:
Prioridad a la
relación/fusión |
Conformismo, cada uno se limita a lo que se espera de
él |
Perdida de visión de la realidad: dar prioridad al
sentido a costa de lo concreto |
|
Comunicación |
Técnica: intercambio de informaciones |
Afectiva: apunta a conocer mejor al otro |
Fundada en la confianza probada |
Aceptación incondicional |
|
Modo de definición de objetivos |
Individual, desafío centrado en las actividades
ligadas a la profesión de cada uno |
Individual, pero con previa concentración: centrado en
la satisfacción de las personas |
Compartido: centrados en el éxito común |
Para el equipo en relación con la visión compartida:
cada uno contribuye al logro de dichos objetivos: reparto
"móvil" |
|
Relación entre las actividades |
Poco o ningún vínculo interno. |
Vínculos internos definidos por el directivo |
Vínculos numerosos, flexibilidad en el reparto |
Vínculos integrados |
|
Métodos de trabajo |
O individuales o definidos por el directivo |
Intercambio de métodos personales para desplazarse a
métodos colectivos |
Comunes identificados, evaluados y capitalizados |
Coexistencia de métodos individuales y de métodos
comunes + innovación en los métodos |
|
Toma de decisiones |
Directivo: fundado en la autoridad de competencia o la
legitimidad de status |
Directivo, previa concertación del grupo |
Por mayoría, previo análisis de las opciones |
Mayoritariamente consensual; coexistencia de diferentes
modos en función de la naturaleza de la decisión |
|
Resolución de conflictos |
Vía jerárquica |
Técnica: abordados/afectivos: riesgos de
estancamiento, de falsas interpretaciones |
Confrontación: los conflictos se contemplan como
fuente de progreso |
Anticipación:
Trabajo en
paralelo sobre la producción del grupo y las relaciones |
Esta descripción, del equipo de alto
rendimiento, en la que cada uno podemos reflejarnos, al menos
parcialmente, puede parecer idílica o incluso utópica, ya que
¿se puede imaginar que un equipo de estas características
puede perdurar en el tiempo? O más aún, ¿para qué tipo de
proyectos sería oportuno este grado de madurez?.
Un artículo destinado a dirigentes
empresariales se titulaba "¿existe el equipo cumbre?"
y se preguntaba acerca de la oportunidad de que un comité de
dirección pudiera funcionar en equipo. El autor concluía:
"ni la naturaleza de los problemas que hay que afrontar, ni
la personalidad de los individuos se encuentran adaptados a
dicha estructura (la eficacia y la rapidez de decisión exigen
con frecuencia la presencia de un poder dominante y
fuerte)". Las preguntas que deben hacerse los que
quisieran desarrollar su equipo en esta dirección, serían las
siguientes:
-
¿Existe un proyecto para compartir?
-
¿Garantiza este proyecto la
supervivencia económica del equipo?
-
¿Tiene sentido el proyecto para cada uno
de los miembros?
-
¿Es capaz el sentido de este proyecto de
trascender los intereses individuales?
-
¿ Existe voluntad consciente de cada
uno, incluido el responsable, de funcionar compartiendo el
liderazgo?
Finalmente y como conclusión, se estima que
sólo se puede hacer nacer y crecer un equipo de alto
rendimiento, si la naturaleza del proyecto va en un sentido
ligado a los valores comunes y si la voluntad colectiva se
encuentra orientada hacia este modo de funcionamiento.
Fuente: Coaching Directivo, para el desarrollo profesional de
personas y equipos.(1997).
Autores: Bénédicte Gautier y Marie - Odile Vervisch.
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