Cuando nuestra capacidad de resistir presiones se agota, hacemos agua por alguna parte. Incluso a veces después de haber desaparecido el estímulo que uno creía que no era capaz de enfrentar sin mayor problema, el organismo acusa recibo, aparecen los síntomas. El estrés viene a ser una respuesta de adaptación de nuestro organismo ante el peligro o ante un gran desafío. Esta adaptación requiere de nosotros un esfuerzo psicológico y emocional que se termina transformando también en un esfuerzo físico por causa de los procesos biológicos que termina involucrando el estrés. Nunca antes habíamos tenido a nuestro alcance un potencial tan amplio de información y tecnología y es a través de estos medios que nos enteramos rápidamente de cambios y conflictos en el mundo. Estos sucesos, aunque transcurran en la otra cara del mundo, nos impactan por el poder de la imagen, como si hubieran sucedido a la vuelta de la esquina. El cambio y la presión del tiempo son una constante en la vida moderna y un sinnúmero de actividades cotidianas como el tráfico, los plazos vencidos, el smog, las metas, los conflictos, nos afectan traduciéndose en un estado de inseguridad, de alerta y de defensa. Es decir, nos impulsan a dar una respuesta de adaptación que nos agota. ¿El estrés es un fenómeno social nuevo? En realidad ha existido siempre; una vida completamente libre de estrés no existe, es más, una cantidad moderada estimula el crecimiento humano y la creatividad. Es el condimento de la vida, la adrenalina sin la cual la vida sería aburrida. Lo que es nuevo es que al no manejarlo, se vuelve negativo para la persona y para la sociedad: algunos lo catalogan como el mal del siglo. Sucede que la sociedad ha cambiado y no nos han educado para ser capaces de manejar el exceso de tensión. Las comodidades originan menos posibilidades de ejercitar nuestro cuerpo, no hay que olvidar que el ejercicio, nos permite una excelente vía de escape para el cúmulo de hormonas que se segregan ante una situación de estrés. El hombre moderno se ve enfrentado a cambios rápidos, hoy nuestras amenazas son más psicológicas que físicas. El trabajo tiene una enorme y central importancia para el ser humano, es una de las dimensiones fundamentales de la existencia del hombre. A través del trabajo las personas participamos con regularidad en experiencias que pueden negar o confirmar nuestro valer personal. Como consecuencia de la Organización a la que pertenece, el cargo que ocupa y la labor que ejerce, se proyecta a sí mismo y a su familia en una posición social determinada y es reconocido por la comunidad. Siendo el trabajo tan central, nos encontramos con muchas Organizaciones que sufren malestares e ineficiencia agudas o crónicas, con pérdida de dinero y de energía humana a causa del estrés no manejado. Para vivir el cambio y el progreso tecnológico, características básicas del trabajo en la actualidad, no hemos sido capacitados, desde nuestro desarrollo personal. El desafío es hoy reducir el estrés, mantener el personal motivado, con creatividad y buena salud. El costo social es altísimo en enfermedades psicosomáticas (úlceras, alergias, colon, asma, lumbago, etc.), ausentismo y accidentes. Hay un costo en las relaciones humanas, la disminución de la creatividad y el bajo rendimiento. El Instituto Profesional Carlos Casanueva ha estudiado y trabajado largamente el estrés a través de Diplomados, Cursos y Talleres y ha diseñado metodologías que con el apoyo de sus profesionales permiten disminuir y manejar el estrés laboral y personal a través de cambios de conductas, estrategias y herramientas que aplican a su realidad de vida en forma inmediata. El estrés tiene dos componentes uno es la presión de afuera: la competitividad, el tráfico,el saber que se está capacitando gente más joven y que puedes perder el trabajo. El segundo y más importante es la reacción interna frente a la presión. Es lo que se puede manejar. Frente al mismo nivel de sobreexigencia las personas reaccionamos con un nivel de estrés diferente. Debemos trabajar las autoexigencias, las creencias, saber descansar, manejar técnicas de relajación,de administración del tiempo,de manejo de emociones, de la capacidad para hacerse cargo de sus vidas, del desarrollo personal y la comunicación.
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